Triatlón Sprint de Mataró 2015

Bueno, crónica eroticofestiva de mi carrera de ayer.

Mal estado de forma, primera prueba del año, neopreno a estrenar… se juntaban varias cosas para que el día sólo tuviese un objetivo: llegar a meta y disfrutar de la prueba.

Pero claro, las cosas nunca pueden ser tan sencillas así que, a las 7:20 salía de casa para ir con calma y llegaba el momento risístico: saliendo del túnel de la C60 que une Mataró con Granollers, noto que con la rueda delantera izquierda he pillado algo. No le doy más importancia, sigo adelante y, un par de kilómetros más allá, empiezo a oír un ruido extraño. Paro la radio y, mientras la hacía, al sensación al volante me confirma lo que temía por el sonido: rueda delantera izquierda pinchada

A buscar los papeles del seguro y llamar a la grúa con una certeza: carrera a la mierda. No veía otra opción que llevarme el coche a casa con la grúa y hoy, ir a arreglar la rueda. Me siento en el quitamiedos y, mientras espero, voy viendo pasar coches con las bicis a cuestas, lo que me jode aún más.

A las 8:17 (la salida era a las 9) llega la grúa. Mientras el tío empieza a cargar el coche, me voy a recoger los triángulos de emergencia y, al volver, me dice: “¿Que ibas a la carrera que hacen en Mataró, que está todo lleno de conos?” A la que le digo que sí, su respuesta me ilusiona más que a un niño la mañana de reyes: “Pues si quieres, yo te acerco hasta allí y luego llevo el coche al taller. Desde hace un tiempo, abrimos los domingos para reparaciones como esta tuya o tonterías como una batería muerta. Como hasta las 9 no abrimos, tú haces la carrera y luego te acercas hasta el taller y vemos qué pasa con la rueda. Si es un pinchazo, lo reparamos; si es reventón y tenemos rueda que te valga, la cambiamos y si no, te llevamos el coche con la grúa a casa sin ningún problema, que lo cubre el seguro”. Obviamente, tardé menos de un segundo en decir que sí 🙂

Prácticamente frente al Club Natació Mataró, centro de la prueba, paramos la grúa, bajo la bicicleta, saco el neopreno de la bolsa de transporte, dejo la chaqueta que llevaba en el coche, agarro la mochila y para allá que voy, que, sin ir sobrado de tiempo, tampoco podía pararme a echar un bocata.

Llego a la zona de boxes y allí, primer problema: como no he podido localizar a los compañeros de equipo con las prisas, me las veo y me las deseo para dejarlo todo más o menos ordenado y entrar a dejar la bici, casco, dorsal y zapas de correr (a boxes no te dejan entrar con mochilas, imagino que para evitar manos largas). Y cuando ya finalmente me pongo a la cola, me doy cuenta del problema más gordo del día: por la mañana me había puesto, como siempre, el chip en el tobillo pero, mientras esperaba la grúa, opté por quitármelo y guardarlo… en el bolsillo de la chaqueta que había dejado en el coche 😮 😦 😦 Así pues, a participar sin tiempos oficiales 😦

Con esa me dirijo a la playa, me pongo el neopreno y voy buscando a los compañeros de equipo (más que nada, porque necesitaba alguien que me ayudase a cerrarme la cremallera y el velcro, no por nada más 😀 ) Finalmente lo hace otro competidor al que le pido ayuda y me voy poniendo en la zona de salida. Allí, al fin, encuentro a tres de los compañeros de equipo y, al menos, nos podemos echar unas primeras risas con mi experiencia matutina y nos deseamos suerte para la carrera.

Se da la salida y me tiro al agua con la calma de siempre, ya serán otros los que se llevarán las hostias (aunque, cuando llevaba ya nadando un buen rato, alguien me dio ligeramente con el talón en el lado derecho de las gafas y me hizo tal vacío que tuve que parar para soltarlas y aflojar la presión en el ojo derecho x( ). Voy nadando, notándome relativamente cómodo con el neopreno, aunque sí es cierto que noto el punto extra de trabajo en los hombros, pero no es nada especialmente preocupante. Llegado cierto momento, me noto solo, intento orientarme y veo a la gente varios metros a mi derecha y, cuando localizo la boya, veo que me estaba alejando de ella, así que corrección y a seguir. Paso las dos boyas sin más problemas, aunque notando ya mucho la fatiga y busco la arena. Eso sí, ahí noto, y mucho, la ayuda del neopreno para llevar las piernas arriba y que no sean un lastre 🙂 Por tres veces me parece que puedo hacer pie ya pero no es así, esas ganas tenía de salir del agua. Cuando finalmente lo consigo y empiezo a correr me noto más fundido que nunca, así que me echo a temblar ante la que se me viene encima. Además, los primeros momentos, hasta que consigo abrir la cremallera del neopreno y quitarme las mangas, se hacen bastante complicados, tanto por la falta de práctica por el dichoso velcro que tiene en el cuello, que volvía a engancharse el muy jodido 😛

Llego a la bici, acabo de quitarme el neopreno con menos problemas de los que me esperaba, salgo de boxes y, aunque me cuesta un poco meter el pie izquierdo en la zapatilla (el derecho entró enseguida), me impongo una cadencia de pedaleo relativamente alta pero cómoda. Además, durante los metros en que he estado luchando con la zapatilla izquierda me han pasado un par de tíos a los que algo me dice que debo intentar no perderlos y que su rueda puede ser buena. Nos incorporamos a la N-II tras un par de vueltas y ahí empieza, para mi, mi mejor segmento ciclista desde que estoy en esto. Disfruté como un cabrón, pero por partes… De aquellos dos, uno lo paso enseguida y veo que el otro va tirando pero, poco a poco, le voy recortando. Como no quiero quedarme solo, me impongo subir un poco más el ritmo y veo, para mi sorpresa, que las piernas van respondiendo bien, así que me concentró y a por él que me voy. Le atrapo, le paso y sigo igual, viendo a más corredores desperdigados por delante mío. Antes de llegar al cambio de sentido de la primera vuelta, ya he pasado a 3 o 4 y uno de ellos se pone paralelo a mi y me dice que me ponga a su rueda, que ya he tirado un buen rato y que ahora daba él el relevo. En esas estamos cuando, al cabo de un poco, entra al relevo otro corredor más, y ahí es cuando me doy cuenta que, cual cometa, he ido formando cola con la gente que me pasaba pero, esta vez sí, parecen estar dispuestos a colaborar. Eso me anima más, así que doy un relevo más, me dejo pasar y, a pocos metros del cambio de sentido, me vuelvo a poner primero y tiro con fuerza. Bajo ningún concepto quiero tener gente frenando delante mío para esa horquilla y que me corten el ritmo. Como imaginaba, salgo bien de la horquilla, vuelvo a subir el ritmo y noto que los he descolgado un poco, pero se ponen las pilas y volvemos a formar grupo. Completamos la primera vuelta con la misma dinámica: atrapando gente desperdigada y yo, poco a poco, cagándome en todo porque notaba como el ritmo bajaba cuando no era yo quien tiraba del grupo (de hecho, mirando los datos del GPS, en los tramos en que iba yo tirando rodábamos sin problemas por encima de los 35km/h y cuando eran otros, la cosa bajaba a 32-33), pero como al menos había 3-4 tíos más que colaboraban, no me molestaba. Al poco de empezar la segunda vuelta, después de un relevo, le digo a alguien que tiren ellos que necesito un pequeño descanso, así que me protejo un poco y repito la jugada de la primera vuelta y, unos 300 metros antes de la horquilla, vuelvo a tirar con ganas para llegar el primero, volver a salir rápido y, esta vez, apretar con bastantes ganas para intentar evitar aglomeración en la entrada a boxes. La cosa funciona más o menos bien, pero la sorpresa agradable llega pocos metros antes de tomar el desvío a la derecha que nos saca de la N-II y nos vuelve a meter en el paseo marítimo. Alguien del grupo dice: “Joder, pues menos mal que iba cansado”, a lo que alguno otro se suma diciendo “De puta madre, Iván!”. Nos relajamos todos un poco, me pasan dos o tres, dándome las gracias y qué coño, uno no puedo evitar sentirse un poquito orgulloso: me he sentido genial sobre la bici, he ayudado a gente a ir hacia delante y, además, me lo han agradecido entrando al relevo durante el segmento y verbalmente al acabar. Les devuelvo los agradecimientos por haber colaborado, saco los pies de los zapatos con margen suficiente, llegamos a la T2 y cada uno por su lado.

Por fortuna, tengo mi puesto en los boxes bastante cerca de la entrada, así que puedo hacer casi toda la transición corriendo con las zapas de correr. Aún no he salido de la zona de transición que ya noto que tocará sufrir, y mucho, y más teniendo en mente cómo me fue la carrera de Cardedeu, ya que las sensaciones de ir con las pulsaciones por las nubes son las mismas. Opto por ni hacer el intento de ver las pulsaciones en el garmin y que sea lo que D.O.S. quiera. Voy tirando y la sorpresa viene cuando me salta el chivato del primer km: 4’41” Sencillamente, no tengo ni idea de cómo me ha salido ese tiempo, ya que estaba convencido que haría más de 5′. Asumo que, más pronto que tarde, lo pagaré y sigo igual. Segundo km: 4’44” Sigue mi sorpresa aunque me lo voy creyendo cada vez más. Intercambio saludos con los compañeros de equipo, adelanto a una compañera a la que no conocía y le doy ánimos (ella ya estaba en su segunda vuelta y yo aún no había acabado la primera) y vamos tirando. Me voy notando cada vez peor y el tercer km me lo confirma: 4’53”. Ahora ya, en la segunda vuelta, quedamos pocos corriendo y se me hace muy duro, aunque el tiempo vuelve a ser razonable: 4’50” y ya de ahí, hasta el final, haciendo 4’42” en el último km y viendo como, en el último kilómetro y medio, me han pasado 3 de los que habían estado entrando a los relevos en la bici… cagontó 😀

En meta mi crono dice que he hecho la prueba en 1h 23′ 54″, lo cual está bastante mejor de lo esperado dado mi nivel de preparación (en mi primera participación hice 1h 21′ 01″ y el año pasado, 1h 20′ 08″). Así pues, otra prueba más a la saca y, en global, con un muy buen sabor de boca 🙂

PD: ¿Alguien puede explicarme cómo cojones, después de la natación y la bici, hago 5km a 4’48” de media y, hace 3 semanas, casi muero en Cardedeu para hacer 10 a 5’18” y sin ser capaz de hacer ningún km por debajo de 5 salvo los dos que tenían tramos de descenso importantes?

PD2: Al final, la broma se saldó con 90€ de una rueda nueva. Había quedado hecha una mierda de circular sin aire hasta que noté el pinchazo… y lo jodido es que las cuatro hace apenas un mes que las cambié 😦

Anuncios

Publicado el 01/06/2015 en competiciones y etiquetado en , , , . Guarda el enlace permanente. Deja un comentario.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: